Generalmente las personas que buscan ayuda por un defecto nasal lo hacen porque consideran que la tienen desproporcionada al tamaño o forma de su cara. También es corriente que la tengan torcida y respiren mal, aunque a la vez quieran corregir el tamaño, bien por exceso (narices grandes) o por falta (narices pequeñas).
Lo más habitual es que nos pidan reducirla y pienso que se debe a que la nariz es algo que resalta en la cara, viéndose continuamente y que es casi imposible de disimular -a diferencia de los ojos, que se maquillan o de las orejas, que se tapan con el pelo-.
Se trata de disminuir no sólo el hueso o caballete sino, en la mayor parte de los casos, también la punta. Toda la operación se hace por dentro de la nariz y, de esa forma, las cicatrices no son visibles.
Yo empleo anestesia general, pero muy suave y en algunos casos anestesia local. Aunque hay colegas míos que usan ésta a mi, personalmente, no me gusta porque la paciente o el paciente están muy molestos con la sangre y el ruido del corte del hueso, aunque no sientan dolor.
Lógicamente con anestesia general en absoluto. Y al despertar tampoco: sorprendentemente no hay ningún dolor y las únicas molestias son llevar la nariz con tapones durante un par de días para evitar que sangre, inflamarse los ojos (3-4 días) y llevar una escayola sobre la nariz para protección (7 a 9 días). Únicamente cuando el tabique está torcido y lo corrijo hay que llevar los tapones 2 días más, 4 en total.
Cuando el tabique no está torcido a mí me cuesta menos de media hora. Corrigiendo el tabique entre tres cuartos y una hora.
En la clínica estará sólo unas 12 horas, después irá a su casa en donde, a partir del 3º ó 4º días, podrá hacer trabajos normales (NO de esfuerzo) o intelectuales (leer, escribir, etc.) No estará socialmente visible durante una semana, ni podrá conducir porque el personal de tráfico no permite hacerlo a personas portadoras de escayolas y demás. Esfuerzos y deportes deberán esperar unas 2 ó 3 semanas (tenis, natación, gimnasia, etc.) y algo más los de contacto (baloncesto, balonmano, fútbol, artes marciales, etc.).
Únicamente gente muy próxima: familia íntima, compañeros de estudio o trabajo... Los demás verán que está mejor sin saber porqué. Mi ya larga experiencia con cientos de narices operadas me permiten afirmar que la única forma de que la persona quede satisfecha con su aspecto y consigo misma es dejar una nariz tan correcta y normal que otros no noten que la he operado.

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